febrero 14, 2016

El acueducto romano de Pont du Gard


En el pueblo de Remoulins, a tan solo 26 kilómetros de Avignon, se encuentra este magnífico acueducto romano del siglo I, declarado Patriminio de la Humanidad por la UNESCO, en 1985. Proeza arquitectónica y de la ingeniería, es hoy por hoy el monumento antiguo más visitado de Francia y una de las cinco atracciones turísticas más visitadas de Francia.


Transporte y acceso

Desde la "Gare Routière de Avignon" viajé hasta Pont du Gard, en un corto trayecto de 40 minutos, con la compañía de autobuses Edgard (bus A15). Para quien disponga de vehículo, el tiempo de desplazamiento se reduce a unos 25 minutos aproximadamente.

Bus A15 de la compañía Edgard, para ir a Pont du Gard

Al contrario que con otros autobuses locales, esta empresa no aplica descuento a los estudiantes. El precio del billete es de 1,60€, a abonar al conductor al momento de subir al autobús. En la página web de Edgard se pueden consultar los horarios. También se van mostrando los horarios con las próximas salidas, en las pantallas dentro de la estación.

El bus para unos metros antes de una rotonda, la cual hay que rodear para ir hacia la izquierda. Siguiendo recto por esa calle, la entrada al acueducto está a 1 kilómetro. No hay pérdida, pues varios carteles señalan la dirección hacia "Pont du Gard".

Señalización indicando hacia Pont du Gard

Conviene informarse con tiempo, porque a veces llegar a un lugar tan cercano, puede convertirse en un dolor de cabeza si no se toman en cuenta los horarios. En mi caso, abordé el autobús en Avignon a las 8:45am, teniendo que esperar hasta la 1:10pm por el bus de regreso a Avignon, ya que por ser domingo la frecuencia de paso se reduce. Mi plan original era ir de Pont du Gard a Nimes, pero justamente en día domingo ningún bus realiza este recorrido, lo que me obligaría a volver a Avignon, para desde allí, viajar a Nimes en otro autobús.

Sin embargo, no todo eran malas noticias, esto me daría más tiempo para conocer junto con Daniela, el acueducto y su entorno natural.

Recorrido en autobús desde Avignon hasta Pont du Gard

 

 

Entrada a Pont du Gard

Luego de esta breve caminata desde la rotonda, del lado derecho de la calle me encontré con la entrada. Hay un parking y justo antes  de este, una caseta que parece más bien de vigilancia, la cual resultó ser la taquilla de venta de billetes. Pensé en entrar a pie por el parking, pero en vez, seguí un cartel que señalaba cruzar por un paso de cebra, pasando justo al lado de la caseta.

Cuando, pasando al lado de la caseta, me disponía a ir hacia el centro de visitantes, me llamó la atención el "vigilante" para que comprara mi billete. Yo pensaba que el billete se compraba adentro, como sería lo más lógico. La entrada vale 7€, pero con el carnet de estudiante pagué 3,50€. También venden un tipo de pase anual, para acceder ilimitadamente a lo largo del año. Algo me dice que de haber continuado por el parking me hubiese ahorrado el ticket de entrada.

Unos metros más adelante de la caseta, está el centro de visitantes, que alberga una oficina de información, una cafetería, tienda de recuerdos y los baños. Justo en frente de este, separado por un largo corredor que conduce al acueducto, hay otro edificio con un museo, una sala de exhibiciones y una sala de cine donde se proyecta una película de 15 minutos de duración, con la historia del acueducto.

Para más información se puede visitar la página oficial de Pont du Gard.

Centro de visitantes de Pont du Gard visto desde la caseta donde venden los boletos de entrada


Un acueducto único en el mundo

Emocionado por conocer mi UNESCO número 58, me salté la parte teórica de la visita para ir directamente a conocer el acueducto en cuestión, el cual resultó estar rodeado de un bellísimo entorno natural.


El conjunto se enmarca perfectamente como un cuadro repleto de matices. El agua del río de color verde azulado, junto con el brillo del sol, da lugar a un reflejo tipo espejo, dejando ver la nubes por partida doble. Ello, sumado a otros factores, hacen que este acueducto/puente sea único en el mundo: con 49 metros de altura, es el puente antiguo más alto del mundo y el único acueducto existente con 3 plantas superpuestas aún visibles.


Su construcción supuso cinco años de obras, en la que trabajaron un millar de hombres. El acueducto alimentó con agua a presión durante más de cinco siglos, a la ciudad romana de Nimes, antigua Nemausus. El agua era transportada gracias al acueducto, desde una fuente en Uzès, hasta Nimes a 50 kilómetros.

En paralelo al Río Gard o Río Gardon, al que el acueducto debe su nombre, discurren varios itinerarios. Por razones obvias de tiempo, me dediqué a explorar los alrededores sin adentrarme en ninguna ruta. Solo probé suerte caminando durante un par de minutos por un sendero muy estrecho y denso de vegetación, al que desistí al darme cuenta de que me llevaría horas completarlo.

Itinerarios alrededor del Río Gardon, que abarcan desde 0,5 hasta 13,2 kilómetros de longitud

Los itinerarios comienzan a ambos lados del río, subiendo por unas escaleras que conducen a la montaña. Pocos metros más arriba se aprecian unas vistas fantásticas, con el río y puente como protagonistas principales. El tercer nivel del acueducto se encuentra cerrado al público, pero un cartel indica que es posible visitarlo en los meses de verano o en grupos que concerten una visita.

Vista del río a través de un arco, en el el segundo nivel
Tercer nivel del acueducto





Vista del acueducto y del Río Gard, desde un lateral
Detalle de los tres niveles de arcos
Vista del puente/acueducto desde uno de los miradores

Cuando me di cuenta, las horas habían pasado tan velozmente que ya era mediodía. Dado que si perdíamos el autobús, tendríamos que esperar por el siguiente hasta las 5pm, nos regresamos  satisfechos al centro de visitantes para comer un tentempié que calmara el hambre y fuimos a ver el cortometraje del acueducto.

El acueducto de Pont Gard, mi UNESCO número 58 y el 4to. en lo que va de año
Daniela y yo, a orillas del río

Luego nos aproximamos hacia la parada del bus y al comprobar los horarios, fue que nos dimos cuenta de que no podríamos llegar a Nimes desde Avignon al no haber buses los domingos. Entretanto esperábamos por el A15, intenté hacer autostop pero nadie paró. Finalmente abordamos el autobús y regresamos a Avignon por la misma ruta, abonando nuevamente el importe de 1,60€ por cabeza.

He visto antes muchos acueductos, pero ninguno como éste, rodeado de un paisaje tan singular. Me voy contento de Pont du Gard a visitar en Nimes, el que dice ser el anfiteatro romano mejor conservado del mundo.
   


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