Trucos para ahorrar transporte en tus viajes


Moverse de un lugar a otro es el motor de cualquier viajero. Sin embargo, al igual que el hospedaje y la comida, transportarse forma parte del día, elevando los gastos. En este post te cuento mis trucos para que ahorres dinero en tus viajes y dispongas de más dinero para viajar más tiempo.

En las siguientes lineas voy a brindar una serie de trucos que yo mismo he experimentado en variadas ocasiones. Con esta guía no pretendo invitar a ponerlos en práctica, solo los expongo a modo cognitivo, ya que nos pueden sacar de un apuro sin perjudicar a nadie. No todos los métodos que describiré son infalibles, ni todo el mundo estará dispuesto a aplicarlos, pero suelen funcionar para quienes viajamos con poco dinero.

La fotos con las que acompaño las explicaciones, son en trenes o con trenes en su mayoría, porque el tren es mi medio de transporte favorito. A los autobuses pocas veces les hago fotos.

En fin, aquí van mis trucos...



Autostop


En una de las tantas ocasiones que practiqué autostop en Turquía


El autostop es el medio por excelencia para ahorrar dinero, conocer gente y empaparse con la cultura local. El lado negativo es que no todos los países ni vías se prestan para hacer autostop, además que se si se dispone de poco tiempo para realizar un viaje, a veces no vale la pena consumir tiempo, tentando a la suerte de que alguien pare o no para recogernos, pues podrían pasar horas a la espera.

En mi opinión, levantar el dedo merece el esfuerzo si no tenemos prisa en llegar a nuestro destino y si podemos permitirnos tomar un desvío o hacer paradas intermedias. También si de cualquier manera hay que caminar, vale la pena caminar con el pulgar arriba hasta que suceda lo primero: que alguien pare o que llegemos antes caminando.

Importante: me ha funcionado mejor hacer autostop mientras camino y volteando la cabeza ocasionalmente para que los coches que se acercan me vean la cara. Creo que el conductor reconoce un esfuerzo de tu parte si te ve caminando, mientras que si esperas sentado o de pie, sin moverte, pasa un poco de tí.




La técnica del cambio

Mini "comboio" en Portugal, que me llevó de Coimbra a Óbidos

Está técnica consiste en tener siempre guardado un billete de alta denominación y tratar de emplearlo para pagar medios de transporte donde las monedas son el denominador común de pago, como en los autobuses. Si por ejemplo nos subimos a un autobús que cuesta 2€, es poco probable que el conductor esté dispuesto a aceptar un billete de 50€ como método de pago. Las principal causa es que no se va a arriesgar porque el billete podría ser falso y saldría perdiendo 48€ que nos tendría que dar de cambio.

Lo peor que puede pasar es que te de el cambio, lo cual no es malo, con excepción de que estás pagando el pasaje. Lo mejor que puede pasar es que te pregunte si no llevas un billete más pequeño, a lo que obviamente hay que responder NO, entonces es muy probable que te haga un seña como diciendo "anda entra" y se olvide del asunto o te diga que se lo das al retorno.

Solo en una ocasión no me funcionó. En Macedonia iba del Cañón de Makta hasta Skopje y pretendí no llevar más que un billete de 50€. Me invitó a pasar, pero a mitad de trayecto, y cuando menos me lo esperaba, paró frente a una taquilla donde vendían billetes, haciéndome comprar mi pasaje mientras el semáforo estaba en rojo, para volver de prisa a mi asiento.

Importante: si el conductor se pone terco y no quiere aceptar el billete, es probable que quiera hacernos bajar del autobús. Puede decirnos que vayamos a buscar cambio y esperemos por el próximo. En este caso, lo mejor es pretender que encontramos en un bolsillo unas monedas o un billete de baja denominación.



Hacerse el tonto

En un descanso de ruta, el furgón que me llevó de Skopje a Ohrid en Macedonia


De todas las artimañas que conozco, esta es la menos recomendable porque nunca se sabe con que tipo de persona se va a encontrar uno, sin embargo, yo la probé en Turquía con éxito e incluso en Irlanda. Hacerse el tonto consiste en abordar el autobús y no pagarlo, tal cual como suena. Es una buena excusa porque cualquiera puede olvidarse o distraerse.

En Turquía lo hice un par de veces en los furgones, que son pequeños autobuses de pasajeros que a veces van tan llenos que el conductor no puede estar pendiente de todos los que se suben, los que se bajan, y recordar las caras de quienes pagaron y quienes no.

En Irlanda también me salió la jugada en un autobús que tomé en Dublín para ir hasta Drogheda. Llegué a la parada unos minutos antes de la partida del autobús y comencé a charlar con el conductor mientras éste se fumaba un cigarro. Cuando permitió abordar, me senté en el asiento de la primera fila, casi al lado suyo y no pagué el billete. Los pasajeros que se subieron detrás mío todos pagaron y a mi no me dijo nada ni en ese momento, ni durante el trayecto, ni a la llegada.

Importante: si nos dicen algo, solo hay que abonar el importe y pretender que todo fue un descuido. Llevarle la contraria al conductor puede ser peor, a no ser que se intente jugar con su memoria y decirle "hombre, pero yo ya te pagué..." OJO: esto no funcionará en los buses que dan ticket, pues nos solicitaran mostrarlo con fé de pago.



No me alcanza el dinero

Abordando un tren en Francia, de Marsella a Arlés


Esta es la más descarada de todas, la probé una sola vez y me funcionó. Me subí a un autobús que iba desde Sidari en Corfú, hasta la estación central en la capital de la isla. Yo conocía de antemano el valor del billete, por lo que preparé en mi bolsillo una cantidad inferior en monedas. El bus arrancó mientras un cobrador iba pasando por los asientos reclamando el importe según el trayecto. Cuando me solicitó el valor del billete, yo con cara de extrañado le dije que pensaba que era menos y que no me alcanzaba, sacándome todas las monedas que llevaba en el bolsillo y contándolas repetidamente. Obviamente no me iba a echar del bus y para dar buena impresión le dije que cuando llegáramos al destino iría a un cajero a retirar dinero para pagarle completo. Sinceramente si que pensaba hacerlo, pero las probabilidades eran que me dijera que lo dejáramos así. 

Para no mostrarse vulnerable ante el resto de los pasajeros me respondió que después lo arreglaríamos. Cuando llegamos a la estación, bajé casi de último y sin nadie que nos escuchara me dijo que lo dejara así, pero que mantuviera el secreto entre nosotros. Le estreché la mano, le di las gracias y me marché.

Importante: JAMÁS decir que no tienes dinero, porque te responderán con un "y entonces por qué demonios te subiste a este autobús..." al tiempo que te echarán a patadas. Excúsate diciendo que infravaloraste el valor del ticket. Al igual que en la técnica nº 2, si el cobrador se pone rebelde, pretende que por obra divina de Dios tienes el dinero completo para pagar.



Billete trucado


Puerto de Dafni, donde me embarqué con un billete trucado


El billete con truco consiste en hacer un enmiendo a un billete usado, para poder re-usarlo. Este enmiendo se hace en la fecha del billete. La desventaja es que solo funcionará en determinadas situaciones, como por ejemplo al cambiar un "6" por un "8", un "4" por un "9", un "1" por un "4" o por un "7"...

La única vez que lo hice fue en el puerto de Dafni, en el Monte Athos, para regresar a Ouranopoulis. Yo contaba con el billete de ida que lo había comprado el 25/08/2016. Ante de abordar se me ocurrió sustituir cuidadosamente el "25" por un "28". Sin esperar un desenlace positivo lo presenté y no lo podía creer, ¡funcionó!

Importante: llevar siempre un bolígrafo punta fina de color negro o azul, para poder usarlo según el color de la tinta que se necesite. Si se dan cuenta de la fechoría, sonríe. Una sonrisa lo calma todo y vete a comprar tu billete sin reclamar nada, que no tienes derecho.



 Soy estudiante

Yo con un revisor, en la estación de Mons en Bélgica

No es ningún descubrimiento que los estudiantes gozan de descuentos en muchas partes del mundo. Estas reducciones suelen variar entre un 10% y un 50%. Presentar un carnet de estudiante válido nos puede ayudar a ahorrar mucho dinero, sea en billetes de tren o de autobús. Se puede incluso pretender ser estudiante sin serlo, porque en muchos sitios no piden acereditación.

Incluso cuando no aplique del todo, se puede tentar a la suerte. En una ocasión, la máquina donde adquirí un billete de tren solicitaba introducir los dígitos del carnet de estudiante. El espacio era para 6 dígitos, que correspondían a una numeración propia de los carnets de estudiante de ese país. Yo introduje 6 de los dígitos de mi carnet, aunque el mío tiene 14 entre números y letras. Ese día ni siquiera pasó el revisor, pero de haberlo hecho, seguramente no se hubiese molestado en solicitarme el carnet para validar el descuento.

Importante: algunas veces hay limitaciones en cuanto a la edad, por lo que se niegan a aplicarnos el descuento de estudiante, si pasamos del los 25 o 26 años. Mi recomendación para los que pasan esta edad es aparentar menos años: mujeres evitar el maquillaje y hombres ir afeitados. La barba y el maquillaje envejecen, si aparentamos menos edad es menos probable que nos la pregunten. Yo con mis 32 años (bien llevados, espero) trato de ir afeitado a diario cuando viajo, por este motivo.



El hombre invisible

Camino de Bélgica a Luxemburgo, una revisora se asoma desde el tren en una parada


Ésta, más que una técnica es una especie de don o de suerte que consiste en pasar inadvertido, en ocasiones queriéndolo y en otras no.

Me sucedió por primera vez en Corfú, en un autobús que estaba lleno a reventar. Yo iba sentado del lado de la ventana y al lado mío iba un turista. Cuando el vendedor de los billetes nos pasó por al lado, yo hice como que no lo había visto mirando por la ventanilla. Seguidamente le vendió el billete a mi compañero de asiento y peguntó si íbamos juntos, a lo que él respondió que no. Pensé que a continuación expediría mi billete, pero contrario a mis pensamientos, prosiguió hacia la parte trasera del autobús, sin ni siquiera cobrarme.

Importante: hacerse el dormido NUNCA funciona. SIEMPRE te dan un palmada en el hombro para que te despiertes y pagues o muestres que has comprado tu billete.


Comparte tus técnicas, si tienes alguna que te funcione y no esté mencionada en este post. Me encantaría saber como hacen otros viajeros para ahorrar dinero en sus viajes. Pero recuerda que lo más importante es la práctica y la innovación.





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