Mis viajes: Italia


En este viaje de 12 días por Italia me enamoré del país y a partir de entonces algo en mi cambió. Comencé a ver mundo y a darme cuenta de que existen tantísimos lugares, que una vida entera no basta para conocerlos todos.

Ya había visitado Milán en un corta estancia por trabajo que ni siquiera podía considerar como un viaje a Italia porque no pude ver más que algunas calles del centro, la galería Vittorio Emanuele II y el Duomo. Pero en este, mi segundo viaje al país que en realidad considero como el primero, podría ver más.

El trayecto de viaje lo tracé antes de viajar para intentar cubrir la mayor cantidad de lugares posible en pocos días. Volé con Ryanair en compañía de Daniela, mi entonces novia ahora esposa, desde el Aeropuerto el Prat de Barcelona hasta el aeropuerto de Ciampino, que es el aeropuerto secundario de Roma, donde llegan los vuelos low cost.

Los primeros 3 días los pasamos en Roma, de los cuales dedicamos toda una mañana más parte de una tarde en visitar la Ciudad del Vaticano, sus jardines y los museos vaticanos; para luego viajar en tren hasta Florencia donde pasaríamos dos noches. Justamente en el Vaticano le envié una postal a mi mamá y desde ese día siempre hago lo mismo cada que visito un nuevo país.

Continuamos luego a San Gimingnano para visitarlo en media jornada y seguidamente a Siena donde pasamos unas horas, pernoctamos y al día siguiente continuamos hasta Pisa para maravillarnos con su Plaza de los Milagros, la Torre Inclinada y el Batisterio. En este punto ya habíamos cumplido la mitad del viaje.

De Pisa viajamos en tren hasta Cinque Terre, concretamente a Riomaggiore, donde pasamos la noche y al día siguiente fuimos haciendo cortas paradas en barco primeramente hacia el sur, bordeando las Islas Palmaria, Tino y Tinetto hasta bajar en Portovenere. Al mediodía volvimos más al norte parando en los otros pueblos que conforman Cinque Terre en la provincia de La Spezia: Manarola, Corniglia, Vernazza, Monterosso. De Monterosso a Rapallo viajamos en tren, y pasamos allí las dos siguientes noches, aprovechando los días siguientes para visitar en barco las vecinas poblaciones de Portofino, San Fruttuoso y Santa Margherita Ligure en ese mismo orden.

Al décimo día nos marchamos a Venecia en un tren de alta velocidad. Allí pasamos las últimas dos noches, conociendo además las islas de Murano y Burano. Al media tarde del doceavo día cogimos un autobús hasta el aeropuerto de Treviso llegando unas horas más tarde al Aeropuerto de Girona, para desde trasladarnos en autobús hasta Barcelona.

Viéndolo en retrospectiva, mi viaje a Italia lo considero como un viaje bastante turístico, pues aunque lo realicé todo por tierra desde Roma hasta Venecia, me hospedé en hoteles, comía a diario en restaurantes y me despreocupé un poco de los gastos. 

En este viaje conocí 8 de sus Patrimonios de la Humanidad, que representan apenas una pequeña porción de todos los lugares repartidos por su geografía en forma de bota. Italia es un país hermoso, lleno de historia, paisajes y tesoros que no dejan indiferente a ningún visitante. Hoy por hoy, de los países que conozco Italia es mi favorito, no solamente por su invaluable patrimonio sino porque mis raíces están muy arraigadas a el. Mi abuelo materno es italiano, hablo el idioma y sin ser nacionalista, porque no me considero ciudadano de ningún país, Italia es un país que siento muy dentro de mi y del que no puedo evitar entonar su bello himno nacional cada vez que lo escucho con mucho sentimiento.

Después de este viajé comencé a sentir vocecitas que me decían que debía continuar viajando. No viajaría más ese año (2013), pero a partir del 2014 comenzaría a hacerlo cada vez con más y más frecuencia. ¡Como amo viajar, viajar y viajar!



Entrada destacada

El Monasterio de San Naum en Macedonia

Muy cerca de la frontera con Albania, se haya en Macedonia un monasterio ortodoxo de estilo bizantino que no podía dejar de visitar. En...