febrero 21, 2017

Besalú, un pueblo con encanto


No es de extrañar que cualquier artículo de viajes lo incluya como uno de los pueblos más bonitos de España. Y es que el encanto de este pueblecito medieval es indiscutible; con sus calles angostas, baños judíos, iglesias, el antiguo hospital de peregrinos y un hermoso puente que es la antesala perfecta para cualquier visita. ¿Recorremos Besalú? Vamos....

¡Ay Besalú! Cuántas ganas tenía de ir hasta que al fin fui una cálida mañana de octubre. Como tenía dos opciones para llegarle, me decidí por la opción que me dejaba más temprano en Besalú para aprovechar mejor el día y el viaje.




De Barcelona a Besalú


De este modo descarté el autobús directo que desde Barcelona parte en la calle Pau Claris 117, todos los días a las 9:30 AM (el primer bus), llegando a Besalú a las 11:11 AM según especifica la página web de TEISA bus.

Elegí por lo tanto la alternativa de viajar en tren desde la estación del El Clot-Aragó en Barcelona hasta Girona, ciudad a la que llegué a las 8:10 de la mañana por 8,40€. Allí tendría una hora de tiempo mientras esperaba por el segundo autobús de Teisa rumbo a Besalú, que parte a las 9:10 AM para llegar a Besalú 50 minutos más tarde. De este modo gané una hora de tiempo respecto a la primera opción, y pude además tener un primer contacto con Girona, ciudad que no conocía. En comparación, el precio de la opción elegida también es algo menor con respecto al bus directo.


De Barcelona a Besalú, primero en tren y luego en bus


Al momento de abordar el bus Girona-Besalú, pedí al conductor la Tarjeta Valor, de la que tenía conocimiento, a la cual recargué 20€. Con esta tarjeta hay una reducción del 25% del precio normal de los billetes, por lo que ir a Besalú me costó 3,10€ en vez de 4,10€. En este viaje no utilicé el saldo completo que recargué en la tarjeta, pero como no vence, lo utilicé en otro viaje posterior para conocer Olot y sus volcanes.




Visitando Besalú


Ya habían algunos turistas a la hora que llegué a Besalú, varios de los cuales se paseaban en un tren turístico que zigzagueaba por las estrechas calles casi vacías de gente, partiendo desde la Plaça del Prat de Sant Pere o Plaza del Prado de San Pedro, donde se encuentra el Monasterio de Sant Pere y el Museo de Miniaturas; el cual alberga una colección permanente de más de 2000 piezas de miniaturas, miniminiaturas y microminiaturas, las cuales se pueden ver ampliadas gracias a las lupas o microscópios que se encuentran frente a cada una de ellas.
 

Tren turístico y el monasterio de Sant Pere
Entrada al Museo de Miniaturas



Detrás del monasterio está el Hospital Sant Julià o hospital de peregrinos, construido por los condes de Besalú para atender a los peregrinos que llegaban y del cual se conserva la fachada del siglo XII. Es un monumento exterior por lo cual no es visitable.


El Hospital Sant Julià


En la Plaza de la Libertad hay un pequeño museo de entrada gratuita, donde además de degustar productos de la comarca de la Garrotxa, se pueden comprar quesos y embutidos. Yo no compré nada pero aproveché para probar embutidos de todos los tipos y beber vino de porrón.


La Plaza de la Libertad exhibe varias banderas catalanas
Bebiendo vino de porrón


Todos los pueblos de Cataluña son catalanísimos, por eso es más que normal encontrarse con un sinfín de banderas catalanas por todas las calles y balcones. La bandera catalana es la tradicional de los Reyes de la Corona de Aragón. También es muy frecuente la bandera estrellada,  que es una bandera no oficial,  símbolo de los ciudadanos que persiguen la independencia de Cataluña del resto de España.

El puente románico, reconstruido en varias ocasiones, en su símbolo más conocido. Los visitantes que llegan en coche, estacionan en el parking que está justo al lado y entran al pueblo por el puente. Nosotros, como fuimos en autobús, nos bajamos en la Av. President Companys y atravesamos el casco histórico para llegar hasta el puente de 105 metros de largo y con una torre de 30 metros de altura.


En el puente viejo de Besalú con el pueblo al fondo
La entrada a Besalú por el puente viejo



A un lado del puente hay unas escaleras que llevan hasta el paseo fluvial, donde se está plácidamente lejos del ajetreo turístico. Aquí aprovechamos para sentarnos en la zona de picnic a comer un bocadillo que habíamos traído preparado de casa.


El Río Fluviá que pasa por debajo del puente viejo
El paseo fluvial



Sorteando calles salimos de la parte histórica y llegamos a un mirador donde se puede ver el puente desde arriba. No se aprecian vistas del casco histórico en este punto, pero si del conjunto natural que rodea Besalú.


Vista desde el mirador


Queríamos visitar la sinagoga y los baños judíos o miqve que fueron descubiertos inesperadamente  en 1964 durante unas excavaciones, pero los encontramos cerrados ese día. El miqve está situado donde antiguamente se situaba la plaza de los judíos. Es el primer edificio de estás características hallado en España y el tercero en importancia de los diez que existen en Europa. Dentro hay una piscina que se llenaba con agua de un manantial cercano al Río Fluvia.


Acceso a los baños judíos


Pasamos también por la Iglesia de San Vicenç que es la actual parroquia del pueblo. Aparentemente en Besalú la mayoría de los monumentos visitables solo se pueden recorrer mediante una visita guiada. En esta como en otras iglesias hay una especie de máquina en la entrada, en la cual se introduce una moneda para que el interior de la iglesia se ilumine y poder contemplarla sin pasar, a través de la puerta de cristal. Vimos el interior gracias a otra persona que introdujo una moneda.

Una de las iglesias, no recuerdo cual, estaba cerrada porque ese mismo día se celebraba un matrominio. Pensé en hacer la visita guiada, la cual se puede contratar en la Oficina de Turismo, pero de hacer este tour tendríamos que regresar más tarde a Girona, una ciudad donde no tendríamos tiempo de visitar todo lo que queríamos ver.


Exterior de la parroquia de Besalú



Cuando ya me pareció que habíamos visto todo, caminado y vuelto a caminar varias veces por los mismos sitios, esperamos por el bus de las 13:57 h. para regresar a Girona o Gerona es español. En Girona aprovecharíamos el resto de la tarde casi hasta el anochecer para conocer todo lo que no nos dió tiempo de ver a primera hora de la mañana. ¡A te Girona te llevo en mi próxima entrada!





Entrada destacada

El Monasterio de San Naum en Macedonia

Muy cerca de la frontera con Albania, se haya en Macedonia un monasterio ortodoxo de estilo bizantino que no podía dejar de visitar. En...