febrero 28, 2017

Montserrat: santuario y montaña


Lugar de aparición y veneración de La Virgen, en el que hace miles de millones de años se encontraba un océano que con la erosión fue dando forma a las peculiares formaciones que hoy caracterizan a la montaña... En este post me voy a Montserrat a admirar a La Moreneta, como se conoce a la Virgen de Montserrat, y a recorrer algunos senderos que rodean al monasterio. ¡Bienvenidos a Montserrat!



Llegar hasta Montserrat desde Barcelona


Tren + (cremallera ó aeri)


Contrario a lo que se especifica en la página web de Montserrat y en muchos blogs que van copiando la información el tren de las 8:36 AM no es el primero en salir de Barcelona hacia Montserrat para coincidir con el primer cremallera del día. Hay otro tren a las 7:56 AM, tal como lo pude comprobar en la página de los Ferrocarriles de la Generalidad de Cataluña.

Obviamente y como lo hago siempre para llegar lo más temprano posible, abordé el tren de las 7:56 AM. Para ello me trasladé hasta la estación de Plaza España en donde compré un billete combinado que por 29,50€ incluía el tren + el cremallera ida y vuelta, con funiculares ilimitados y entrada al espacio audiovisual. 

Había contemplado comprar simplemente dos billetes de tren + el cremallera (ambos ida y vuelta) por un total de 20€, pero asumí que el día no me daría para caminar tanto, por lo que opté por incluir el funicular para ahorrarme tramos una vez en Montserrat.

Con el tren llegamos hasta la estación Monistol de Montserrat, desde donde enlazamos con el cremallera que nos dejó justo frente al monasterio. Otra opción era ir con el tren hasta la estación Montserrat-Aeri (anterior a Monistol de Montserrat) donde se puede subir hasta Montserrat con el Aeri que es un  teleférico. Para esta opción hay que adquirir un billete diferente al que compramos nosotros.

Durante el trayecto nadie controló los billetes de tren ni los del cremallera. En casos como este no puedo evitar sentir que he tirado el dinero y que podría haberlo usado para viajar a otra parte. Es por eso que prefiero cuando me controlen el billete, así al menos siento que el gasto es justificado.

El cremallera en la estación Monistol de Montserrat
Vista desde el cremallera, mientras asciende hasta el monasterio bordeando la montaña



En autobús


También se puede llegar en autobús hasta Montserrat con Autocares Julià, pero esta opción la descarté por considerarla menos espectacular, ya que "según yo" se pierden un poco las vistas que se tienen del macizo con el cremallera o el aeri. Además el autobús sale más tarde desde Barcelona y llega al monasterio mucho más tarde que la opción que elegí.





Oficina de Turismo


Al bajarnos del cremallera paramos un instante en la Oficina de Turismo (justo en frente) para coger mapas. Nos entregaron un mapa con el esquema del monasterio y otro con 5 posibles itinerarios o rutas por la montaña.


Mapa de Montserrat
Itinerarios por la montaña





Venerar a La Moreneta


Seguidamente, lo lo primero que hicimos fue dirigirnos directamente hasta el Camarín de la Virgen —al que se accede a través de una puerta lateral a la entrada de la Basílica para venerar a la Virgen, ya que según había podido leer, se forman colas de hasta 1 hora y bajo ningún concepto esperaría tanto tiempo. El horario del Camarín es de 7 a 10:30 y de 12 18:15 h; extendiéndose desde el 01 de julio hasta el 15 de septiembre, de 19:15 a 20 h.

Como éramos de los primeros en llegar, solo teníamos a unas pocas personas por delante de nosotros, y en menos de 2 minutos ya estábamos frente a ella.





El color de las manos y cara de la Virgen de Montserrat, se debe probablemente a un proceso de oxidación del barniz, sumado al humo de la gran cantidad de velas y lámparas de aceite que durante años  quemaron cerca del altar. No se cual sea el significado, si es que tienes alguno, pero las personas que me precedían en la fila ponían una mano sobre la esfera que sostiene la Virgen con su mano derecha que simboliza el cosmos. Yo hice la mismo, deteniéndome un momento para agradecerle por la vida, por los viajes y pidiéndole por la salud de los míos.

Me encantó como se conjuga la presencia de la Virgen, que se puede ver desde la Basílica cuando es venerada por los fieles, a la vez que se le puede ver de espaldas a través de un cristal situado sobre el altar de otra recámara de rezos.


Interior de la Basílica con el Camarín de la Virgen sobre el altar


Salimos por el lateral opuesto por el que entramos, y me sorprendió ver como los fieles, asiáticos en su mayoría, encendían velas a la Virgen. Ya sin tanta prisa y habiendo podido venerar a la Virgen sin colas, ahora si nos dedicamos a contemplar bien la Basílica con su entorno, el monasterio, la plaza y el macizo formado por rocas que casi parecen hechas con arena mojada que se escapa por entre las manos.


Entrada a la Basílica, con el museo a la izquierda





Itinerarios por Montserrat


Poco a poco comenzaba a llegar más y más gente, y a mi me apetecía subir a la montaña. Ya lo más importante estaba hecho, por lo que el resto del día lo emplearíamos en caminar.

Vía Crucis - Sant Miquel - Fra Garí

Tenía referencia de un itinerario muy corto, desde donde se obtenían buenas vistas del monasterio. Desde el monasterio pasamos la entrada de los funiculares y nos desviamos a la derecha cuando vimos un letrero que indicaba Miranda de Frà Garí. Al cabo de unos 10 minutos, teníamos una de las mejores vistas posibles del complejo y sorprendentemente éramos los únicos en ese lugar.


El Monasterio con la montaña
Detalle del Monasterio


De allí bajamos pero tomamos un corto desvío que nos permitió ver una hermita y un banco tallado en madera con la Virgen de Montserrat.

Contiuamos seguidamente hasta la Cruz de San Miguel, a muy corta distancia, desde donde se obtiene otra panorámica del monasterio y de la montaña. Desde allí teníamos la opción de caminar durante unos 35 minutos por el Llano de San Miguel hasta el Llano de las Tarántulas , para desde ese punto ascender durante 1 hora hasta Sant Jeroni, el punto más alto del macizo, a 1236 metros de altura.


La Cruz de San Miguel


Sacamos cuentas, y como teníamos muchos planes para el día, decidimos acortar un poco el camino. Descendimos primero hasta el monasterio, donde aproveché para comprar una postal y enviársela a mi mamá, mientras Daniela llegó a tiempo al último suspiro de la misa para escuchar las últimas notas del órgano. En la oficina de turismo nos habían dicho que había otra misa a continuación de ésta, pero nos informaron mal. 




Llano de las Tarántulas - Sant Jeroni


Decidimos entonces ahorrarnos el tramo del Llano de San Miguel hasta el Llano de las Tarántulas, subiéndonos en el funicular de Sant Joan, que lleva directo y sin paradas hasta dicho punto. Desde allí caminamos exactamente una hora hasta llegar a Sant Jeroni, el punto más alto de la montaña, desde donde en días claros y despejados se puede ver Mallorca.


El funicular de Sant Joan


En el camino vimos varios escaladores alcanzando la cima de montañas con forma de cono, además de otras formaciones rocosas con formas curiosas, varias de las cuales tienen sobrenombres como el de la momia o la trompa de elefante, entre los más curiosos. De todas las formas que vi, bauticé una como "el gorila" por su similitud con un gorila sentado de perfil.

Uno metros antes de llegar a la cima de Sant Jeroni nos sentamos a la sombra para almorzar lo que habíamos llevado preparado desde casa. Cuando acabamos la comida subimos los escalones que nos faltaban para contemplar las vistas desde el punto más alto.


Un escalador a punto de coronar la cima de un peñasco
Diferentes formaciones del macizo de Montserrat, todas con algún sobrenombre
Yo en Sant Jeroni
Daniela de espaldas, dando los últimos pasos hasta el pico más alto de la montaña
Vista de Sant Jeroni con varios excursionistas descansando


Nosotros visitamos el santuario un sábado y la verdad es que en Montserrat había mucha más gente de la que esperaba ver en un mes de marzo. Dicho esto recomendaría evitar a toda costa una visita en verano y procurar ir en un mes de temporada baja o media, chequeando antes la previsión meteorológica como hicimos nosotros. Durante el día hacía una temperatura bastante agradable, pero al final de la tarde salió la niebla y comenzó a hacer frío.

Después de comer, descansar y tomar fotos bajamos hasta el monasterio y sin hacer uso del funicular, esta vez por un tramo que se conoce como las escaleras de los pobres. Las escaleras son bastante duras de bajada, así que prefiero no imaginar la subida por ese lado.




Santa Cova


Cuando llegamos abajo aprovechamos para recoger agua de una fuente, justo enfrente de una escultura del Abad Oliba, fundador del monasterio y nos dirigimos hasta el funicular de Santa Cova o Santa Cueva, en alusión al lugar de aparición de la Virgen de Montserrat. El funicular de Santa Cova, a diferencia del funicular de Sant Joan, hace el recorrido de bajada para llegar hasta su destino.

Una vez abajo seguimos un camino serpenteante con vistas espléndidas, y flanqueando un conjunto de esculturas modernistas al aire libre las más importantes de Cataluña que acaban en la Santa Cueva. Al final del recorrido se encuentra un capilla la Capilla de la Santa Cuevaadosada a la roca donde, según la leyenda, unos pastores vieron por el año 880 un destello de luz y escucharon cantos celestiales, donde apareció la santa imagen.


Estación del funicular. Arriba el monasterio y una cabina amarilla de aeri

La Santa Cueva en el interior de la Capilla
La capilla adosada a la roca donde se haya la cueva donde apareció la imagen de la Virgen




El espacio audiovisual


Después de visitar la cueva regresamos hasta la estación del funicular para subir de regreso al monasterio. Allí aprovechamos para no despediciar la visita al espacio audiovisual, incluída en nuestro billete, donde vimos un corto documental de Montserrat y aprendimos un poco sobre el santuario.

El espacio audiovisual está en la calle principal por así llamarla, donde se encuetran tiendas de recuerdos, la cafetería, la oficina de turismo, restaurantes, un mercado que abre por la tarde y el sitio donde se sirve un menú incluído en el billete más costoso de Montserrat.





Fin de la jornada


La última hora de tiempo la invertimos en caminar por los alrededores del monasterio, y en volver a visitar a la Virgen justo un minuto antes de que se cerraran las puertas del Camarín a las 18:15 h.



Yo. A la izquierda el cremallera, los funiculares y a la derecha el monasterio


Con la niebla casi dejando en penumbras a la montaña, nos despedimos de Montserrat para volver a Barcelona del mismo modo que llegamos hasta Montserrat. Una vez más nadie nos controló los billetes ni en el cremallera ni en el tren. De haberlo sabido antes solamente hubiese comprado el billete de regreso del cremallera y del tren, necesarios para validarlos en la máquina de entrada al cremallera y a la salida en la estación de Plaza España.

Disfruté mucho de Montserrat y de haber visto casi todo lo que quería ver en 9 horas de tiempo. 




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