abril 08, 2017

GAMBIA: la llegada


¡Otra vez de viaje! No se cómo me las arreglo, pero siempre me salgo con la mía. Una vez más y cuando menos me lo esperaba, logré armar un viaje para conocer un nuevo destino y estar un paso más cerca de mi sueño de conocer todos los países del mundo. Así empieza mi viaje por este pequeño país de la África subsahariana, la África negra.  ¡Bienvenidos a Gambia!

De nuevo, mucho tengo que agradecerle a mi amigo del alma que es piloto, por regalarme estos pasajes, teniendo que pagar únicamente las tasas; que no representan ni el 10% del valor del billete que superaba los 700€ por persona. Pasadas las 9 de la noche aterrizaba con mi esposa en el Aeropuerto Internacional de Banjul, para pasar 7 días y 7 noches recorriendo este pequeño país, el más pequeño de África, como un africano de a pie.


Vuelo directo de Barcelona a Gambia. Trayecto: 5 horas aproximadamente.

Antes del viaje había reservado una noche en el lugar más económico que encontré; una habitación doble en un lodge en Sanyang, en la orilla de la playa. Lo que no pensé bien es que Sanyang es una localidad un poco remota respecto a la zona turística, por lo que llegar desde el aeropuerto no salió barato y tampoc conseguí con quien compartir el taxi.


Trayecto del aeropuerto al lodge en Sanyang



En el aeropuerto de Banjul me apresuré en cambiar con un local 20€ por 960 GMD, los cuales sin saberlo, serían justos para pagar el taxi. Todo estaba tan oscuro y era tarde, por lo que no contemplé otra opción. Luego de pugnar por un rato, intentando rebatir la tarifa de 1200 GMD que pretendían cobrarme hasta el alojamiento, logré ajustarlo a 900 GMD. 

El día de nuestra vuelta Barcelona, hice furtivamente una foto a las "tarifas de taxi oficiales" que se encuentran a un lado de la parada de taxis del aeropuerto. Un hombre me reprimió y le hice creer que había borrado la foto.Según esa tabla, 1200 GMD era el precio hasta Sanyang.

Tarifas de taxi desde el Aeropuerto de Banjul


Jamás hubiese imaginado que nos tardaríamos una hora en recorrer tan solo 30 kilómetros hasta el lodge. Transitamos por una carretera asfaltada con un primer tramo bien iluminado, el cual pronto dió paso a una oscuridad total. El taxi transitaba muy lentamente, sorteando africanos en bicicleta que apenas lograba distinguir, no solamente porque no llevaban ninguna luz que advirtiese su presencia, sino principalmente porque su color de piel se mezclaba con la noche. Era como ver negro sobre negro.

Por otro lado, la carretera solo cuenta con dos canales, uno en cada sentido. Cuando nos encontrábamos con algún camión, adelantarlo significaba invadir el canal contrario con mucha precaución de no llevarse por delante alguno de los negritos en bicicleta que venían por aquel sentido y que tampoco lograban verse hasta que uno se encontraba a un par de metros de ellos.

En el camino distinguí minibuses que iban parando a cada momento, pero no tenía ni idea de como llegar hasta el lodge si me hubiese subido a uno de ellos. Me sentía agradecido de tener donde llegar con esa oscuridad, porque de lo contrario, no hubiese tenido ni idea en donde dormir. Cuando se veía alguna tienda o una casa alumbrada por una sola bombilla, era señal inequívoca de que estábamos pasando por algún poblado. Los "negocios" que pude distinguir eran en su mayoría sastrerías o bodegas con unos pocos productos. 

El conductor me pidió que le abonase una parte para repostar combustible. Le entregué 500 GMD, de los cuales sólo invirtió 300 GMB. El litro de gasolina lo pagó a razón de unos 47 GMD por litro, poco menos de 1€, haciéndolo algo más económico que en España.

Interior del aeropuerto, el único en todo el país



Desde antes de aterrizar en Gambia, ya había resuelto que diría a todo aquel que preguntase, que éramos de Venezuela. Por mi parte no es mentira, pero en el caso de Daniela es falso, porque es rusa. Asumí que de decir que veníamos de Europa, nos tomarían blancos ricos, mientras que Venezuela a pesar de sus recursos, pasa por una malísima situación y es el país con la inflación más alta del mundo, un 1600% anual. Llevaba además los zapatos rotos con los calcetines asomándose y mi pequeña mochila como siempre, de unos 4 kilos de peso.

En Sanyang el conductor tuvo que pedir indicaciones para llegar al Rainbow Lodge. Transitamos los últimos 3 o 4 kilómetros por una pista de tierra llena de baches y de repente surgió el lodge de la oscuridad. Cuando llegamos el conductor me pidió propina. No pude evitar reírme dentro de mi. Le estaba pagando unos 18€ al cambio, cifra que encontré desorbitante y quería propina...


Mapa de Gambia



Le aboné la diferencia y abrió la maleta esperando que sacáramos nuestro equipaje. Se debe haber despistado porque solo llevábamos nuestras mochilas, como siempre sobre nuestras piernas, y se sorprendió al darse cuente de que prácticamente íbamos con lo puesto.

Al parar el taxi nos recibió el encargado del lodge y nos mostró nuestra cabaña, con una cama con mosquitera y el baño. Esa noche nos quedamos sin comer porque no había nada cerca y los precios del lodge nos parecían un poco elevados. Caminamos brevemente por la playa y nos fuimos a dormir.

Lo bueno empezaba al día siguiente... no te pierdas de GAMBIA: día 1 para saber todo lo que hicimos en nuestro primer día por Gambia y como nos movimos como locales desde un primer instante.

Entrada destacada

El Monasterio de San Naum en Macedonia

Muy cerca de la frontera con Albania, se haya en Macedonia un monasterio ortodoxo de estilo bizantino que no podía dejar de visitar. En...