Preguntas



En este apartado trato de responder a las preguntas más frecuentes que suelen hacerme. Si quieres preguntarme algo que no encuentres aquí, puedes hacerlo escribiéndome a través del formulario de contacto.    


¿Cuánto pesa mi mochila?  

Con todos los enseres de uso personal, suele rondar los 2 kilos de peso. Si incluyo dentro la cámara fotográfica y mi botella de acero inoxidable con la que siempre viajo (llena de agua) puede pesar aproximadamente los 4 kilos de peso. Si viajo con mi saco dormir, entonces la cámara la llevo en las manos, y el peso es más o menos el mismo. Con una mochila tan liviana nunca tengo que pagar consignas de equipaje y puedo caminar todo el día con mis pertenencias en la espalda sin cansarme.   


¿Qué llevo en mi mochila?  

Mi equipaje es el mismo viaje por 1 semana, 1 mes o 2 meses. Todo lo que necesito me entra en 20 litros de capacidad.

Acostumbro a llevar conmigo una libreta y bolígrafo, artículos de aseo personal, una botella de acero inoxidable, cámara de fotos y accesorios, gafas de sol, un par de chanclas que son muy útiles para ducharme en hostales y no contraer hongos o ninguna enfermedad rara, tres o cuatro pares de: calcetines, ropa interior, camisas o camisetas y dos pantalones. Llevo un par de bolsas para separar la ropa sucia de la limpia y en verano nunca dejo en casa mi sombrero favorito. Zapatos en verano y botas en invierno (solo los puestos).

Si viajo en invierno llevo un par de guantes, una chaqueta puesta y un pasamontañas.  Los guantes y el pasamontañas van en los bolsillos de la chaqueta cuando no los uso.

A veces, si viajo por unos pocos días en invierno por ejemplo, como la ropa que lavo tarda en sacar por las bajas temperaturas; me simplifico la vida llevando varios pares de calcetines y de ropa interior para no tener que lavar nada. En verano procuro lavar la ropa a diario pues se seca rápido, además de que con el calor se transpira más.  


¿Viajo solo o acompañado?  

No siempre viajo acompañado. Suelo viajar con mi esposa Daniela, pero cuando ella no puede lo hago sin ningún problema.

 

¿Me da miedo viajar solo?  

No me da miedo. Antes de cada viaje en solitario es normal sentir un poco de nervios, como cuando estás por saltar a terreno de juego antes un partido de fútbol, pero como cuando pisas el césped, cuando comienzo a viajar me sumerjo rápido en la dinámica del viaje y todos mis temores se disipan.  Obviamente me cuido mucho cuando estoy solo, disfruto de mi propia compañía y me la paso bien estando conmigo mismo.


¿Me gusta más viajar solo o acompañado?  

Ambas las disfruto, pero cuando viajo solo me siento más libre. No se trata de libertad en el sentido de hacer cosas que no haría estando acompañado, sino de hacer las cosas a mi manera. Cuando viajo no me gusta perder tiempo, me levanto muy temprano, paso todo el día caminando y visitando lugares... este tipo de cosas son diferentes cuando viajas en compañía de otra persona, sea pareja, amigo o familiar.


¿Por qué viajo?  

Viajo para conocer y para aprender. No hay nada como la sensación de visitar un lugar en el que nunca se ha estado antes y moverse en ese espacio, es como entrar en un modo de atención y supervivencia. Me gusta ver las cosas con mis propios ojos y no que me las cuenten; de eso se trata de la vida, de formarse experiencias, no de que otros te cuenten las suyas. Me gusta observar a las personas en su ambiente y relacionarme con ellas. Cuando viajo, casi todo lo que me sucede no lo he planeado y eso me encanta.   


¿Cuántos países conozco?  

Para cualquiera que me pregunte, la respuesta siempre será "no los suficientes".   


¿Creo que los viajes son adictivos?  

Cuando se comienza a viajar y se aprende a hacerlo no como un turista sino como un viajero, los viajes son algo que difícilmente se puede dejar ir. A mi los viajes me han atrapado y me han cambiado. No se si pueda vivir sin viajar, pero definitivamente no quiero intentarlo.


¿Con qué frecuencia viajo? 

Con tanta como puedo, pero no con tanta como quisiera. Hay veces que me entra la desesperación por ir alguna parte y armo un viajo de la nada.  De momento me esfuerzo por llevar en aumento la frecuencia y duración de mis viajes, esa es mi meta. Actualmente estoy viajando un mínimo de 2 a 3 meses al año. Espero que llegue el momento cuando mi situación personal me permita viajar sin tener que verme obligado a tener una fecha de retorno.


¿Traigo algo de mis viajes? 

Siempre envío una postal a mi madre desde cada país que visito, es algo que he hecho siempre. También me traigo todos los mapas de cada ciudad visito y ya acumulo un montón de ellos. Es raro cuando paso un día sin abrir alguno para repasar calles y lugares que he visitado.

Tengo un sombrero el cual probablemente sea mi posesión material más preciada, sobre el cual voy cosiendo parches de cada país que visito. Ya ese sombrero lo llené, tengo un segundo y el tercero está por nacer. Cada vez que me lo pongo siento que tengo super podereses y que soy capaz de todo. 

Por último, colecciono platos de las ciudades que visito. Al principio cuando viajaba con una mochila más grande, los compraba religiosamente en cada ciudad que visitaba, últimamente me limito muchísimo por espacio y hay veces que aunque quisiera no me compro ninguno.


¿Cuál es mi sueño?

Hablando de viajes, mi sueño es darle la vuelta al mundo sin fecha de retorno, pisando los cinco continentes y sin subirme ni a un solo avión; cruzando todas las fronteras por tierra, por mar o por río. Después de hacer varias vueltas al mundo, quisiera llegar a conocer todos los países del mundo, actualmente los 193 reconocidos por la ONU más otros territorios.



¿Planeo mis viajes?

Cada día más, evito en lo posible toda planificación, porque considero que planificar es un delito si se desea anular la sorpresa del viaje. Tengo por costumbre comprar el pasaje más barato que esté disponible para la fecha en la que puedo viajar, no importa el destino (siempre y cuando no haya estado antes). Si no tengo más opción que volver a casa en una fecha determinada, compro también el pasaje de vuelta.

Dependiendo del tiempo del que disponga para el viaje, me imagino una ruta que no siempre cumplo porque los planes van cambiando en el camino. No reservo ningún alojamiento hasta llegar al lugar, a no ser que sea un viaje corto, como fue el caso de Malta por ejemplo, donde reservé un hostal por cinco noches antes de llegar a la isla.

Antes del viaje trato de leer un poco sobre los sitios por los que pienso pasar para aprender un poco sobre su historia, los lugares de interés y cuánto tiempo podría dedicar a conocer ese lugar. Todo lo demás trato que sea como periódico, cuyos acontecimientos cambian a diario.


¿Por qué escribo en mi blog?

Me creé un blog porque me gusta escribir sobre mis viajes y contarlos. Me entusiasma pensar que otros leen mis experiencias, así como yo he leído sobre otros viajeros para enterarme de sus viajes y viajar con ellos en sus relatos, espero que tal vez alguien haga lo mismo con los míos.

Además es una manera de mantener mi mente joven. Cada vez que escribo sobre un lugar, lo estoy recordando y es como si volviese a vivir ese día en mi vida. También porque con el tiempo es fácil olvidar algunas cosas y el blog está para refrescarme qué hice un determinado día. Disfruto reviviendo mis experiencias y espero que a otras personas les sirva como punto de referencia o que lo encuentren úitl.




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