6 TÉCNICAS DE EXPERTO para ahorrar dinero en transporte durante los viajes

Moverse de un lugar a otro forma parte del día a día del viajero. Sin embargo, el transporte es uno de los gastos que más suman y muy pocos saben aplicar las técnicas adecuadas para ahorrar mientras se movilizan de un lugar a otro.


En este post te cuento mis trucos para que ahorres dinero en tus viajes y dispongas de más dinero para viajar por más tiempo.



IMPORTANTE: en las siguientes lineas te voy a brindar una serie de trucos que yo mismo he ido descubriendo con mi propia experiencia y que he aplicado en varios ocasiones, cuando ha sido necesario.


ADVERTENCIA: algunas de estas técnicas pueden ser percibidas como tramposas y no recomiendo aplicarlas a menos que se trate de casos de verdadera necesidad. Si alguna vez las llevas a cabo, no hagas de ellas un hábito. Estos métodos no son 100% infalibles, pero con la correcta actitud funcionan muy bien y su principal propósito es sacarte de situaciones complicadas, cuando el dinero sea un problema.

En fin, aquí van mis trucos...



Autostop

El autostop es el medio por excelencia para ahorrar dinero viajando, conocer gente y empaparse con la cultura local. El lado negativo es que no todos los países ni vías se prestan para hacer autostop, además que se si se dispone de poco tiempo para realizar un viaje, a veces no vale la pena consumir tiempo, tentando a la suerte de que alguien pare o no pare para recogernos.



En mi opinión, levantar el dedo merece la pena si no tenemos prisa en llegar a nuestro destino, si somos flexibles y si podemos permitirnos tomar un desvío o hacer paradas intermedias.

Importante: me ha funcionado mejor hacer autostop mientras camino y volteando la cabeza ocasionalmente para que los coches que se acercan me vean la cara. Creo que el conductor reconoce un esfuerzo de tu parte si te ve caminando, a diferencia de si esperas sentado o de pie a un lado del camino.

La técnica del billete grande


Está técnica consiste en tener siempre guardado un billete de alta denominación y tratar de emplearlo para pagar medios de transporte donde las monedas son el denominador común de pago, como en los autobuses.



Hablando del euro como moneda, si por ejemplo nos subimos a un autobús que cuesta 2€, es poco probable que el conductor esté dispuesto a aceptar un billete de 50€ como método de pago. Las principal causa es que no se va a arriesgar a aceptar el billete porque podría ser falso y saldría perdiendo 48€ que nos tendría que dar de cambio.

Lo peor que puede pasar es que el conductor te de el cambio, lo cual tiene nada malo, con excepción de que estás pagando el pasaje. Lo mejor que puede pasar es que te pregunte si no llevas un billete más pequeño, a lo que obviamente hay que responder NO. Entonces, es muy probable que te haga un seña como diciendo "anda entra" y se olvide del asunto.





Solo en una ocasión no me funcionó. En Macedonia, iba del Cañón de Makta hasta Skopie y pretendí no llevar más que un billete de 50€. El conductor me invitó a pasar al autobús, pero a mitad de trayecto, y cuando menos me lo esperaba, paró frente a una taquilla donde vendían los billetes de autobús, haciéndome comprar mi pasaje mientras el semáforo estaba en rojo, para volver de prisa a mi asiento.

Importante: si el conductor se pone terco y no quiere aceptar el billete de alta denominación que estás usando para pagarle, es probable que quiera hacerte bajar del autobús o puede insistirte en que vayas a buscar cambio. En este caso, lo mejor es pretender que por casualidad encontraste unas monedas o un billete de baja denominación en otro bolsillo del pantalón, antes que arriesgarte a perder el autobús mientras vas a "buscar cambio".


Hacerse el despistado


De todas las artimañas que conozco, esta es la menos recomendable porque nunca se sabe cómo pueda reaccionar el conductor del autobús.


Hacerse el tonto o el despistado consiste en abordar el autobús y no pagarlo. Es una buena excusa porque cualquiera puede olvidarse o distraerse, pero no todo el mundo se la cree.


En Turquía lo hice un par de veces en trayectos cortos. Ahí no era nada difícil porque el transporte eran pequeñas furgonetas que a veces van tan llenas, que el conductor no puede estar pendiente de todos los que se suben y se bajan o recordar las caras de quienes pagaron y quienes no. En Irlanda también me salió la jugada en un autobús que tomé en Dublín para ir hasta Drogheda. Llegué a la parada unos minutos antes de la partida del autobús y comencé a charlar con el conductor mientras éste se fumaba un cigarrillo.




Cuando permitió abordar, me senté en el asiento de la primera fila, casi al lado suyo y no pagué el billete. Los pasajeros que se subieron detrás mío todos pagaron y a mi no me dijo nada ni en ese momento, ni durante el trayecto, ni a la llegada.

Importante: si nos dicen algo, solo hay que abonar el importe y pretender que todo fue un despiste. Llevarle la contraria al conductor puede ser peor; a no ser que se intentes jugar con su memoria y decirle "hombre, pero yo ya te pagué..." OJO: esto no funcionará en los buses que dan ticket, pues nos solicitaran mostrarlo como fé de pago.



No me alcanza el dinero


Esta es la más descarada de todas las técnicas. La probé una sola vez y me funcionó. En ese ocasión no me quedaba casi nada de dinero y hasta estaba durmiendo en un monasterio para gastar menos. Se trató de una situación casi desesperada de ahorrar para poder comer.



Me subí a un autobús que iba desde Sidari en la Isla de Corfú en Gecia, hasta la estación central en la capital de la isla. Yo conocía de antemano el valor del billete, por lo que preparé en mi bolsillo una cantidad en monedas inferior al precio del billete. El bus arrancó mientras un cobrador iba pasando por los asientos cobrando el importe del pasaje.


Cuando se acercó a mí y me dijo cuánto tenía que pagar, yo con cara de extrañado le dije que pensaba que el billete costaba menos y que no me alcanzaba el dinero que llevaba encima; mostrándole todas las monedas que tenía en el bolsillo y contándolas repetidamente delante de él.



Obviamente no me iba a echar del autobús y para dar buena impresión le dije que cuando llegáramos al destino iría a un cajero a retirar dinero para pagarle completo. Sinceramente pensaba hacerlo tal y como le prometí, pero las probabilidades eran que me dijera que lo dejáramos así. 


Para no mostrarse vulnerable ante el resto de los pasajeros, me respondió que después lo arreglaríamos. Cuando llegamos a la estación, bajé casi de último y sin nadie que nos escuchara me dijo que no le pagara, pero que mantuviera el secreto entre nosotros. Le estreché la mano, le di las gracias y me marché.


Importante: JAMÁS decir que no tienes dinero, porque te responderán con un "y entonces por qué demonios te subiste a este autobús..." al tiempo que te echarán a patadas. Excúsate diciendo que infravaloraste el valor del ticket. Al igual que en la técnica del billete grande, si el cobrador se pone rebelde, pretende que por obra divina de Dios tienes el dinero completo para pagar.

Ticket trucado

El ticket con truco consiste en hacer un enmiendo en la fecha de un ticket previamente usado, para poder re-usarlo en una fecha diferente. La desventaja es que solo funcionará en determinadas situaciones, como por ejemplo al cambiar un "6" por un "8", un "4" por un "9", un "1" por un "4" o por un "7"...



La única vez que lo hice fue en el puerto de Dafni, en el Monte Athos, para regresar a Ouranopoulis. Yo contaba con el billete de ida que lo había comprado el 25/08/2016. Antes de abordar se me ocurrió sustituir cuidadosamente el "25" por un "28". Sin esperar un desenlace positivo, lo presenté y no lo podía creer, ¡funcionó!


Una vez más, esta técnica la usé ante una situación casi de emergencia. Fue el mismo viaje por Grecia del que te hablé más arriba que casi no tenía dinero.

Importante: llevar siempre un bolígrafo punta fina de color negro o azul, para poder usarlo según el color de la tinta que se necesite. Si se dan cuenta de la fechoría, sonríe. Una sonrisa lo calma todo y vete a comprar tu billete sin reclamar nada, que no tienes derecho.

 Soy estudiante


No es ningún descubrimiento que los estudiantes gozan de descuentos en muchas partes del mundo. Presentar un carnet de estudiante válido nos puede ayudar a ahorrar mucho dinero, sea en billetes de tren o de autobús, así como en atracciones turísticas. Se puede incluso pretender ser estudiante sin serlo, porque en muchos sitios no piden acreditación.


Incluso cuando no aplique del todo, se puede tentar a la suerte. En una ocasión, la máquina donde adquirí un billete de tren solicitaba introducir los dígitos del carnet de estudiante. El espacio era para 6 dígitos, que correspondían a una numeración propia de los carnets de estudiante de ese país... Yo introduje 6 de los dígitos de mi carnet de la biblioteca pública de Barcelona.


Ese día ni siquiera pasó el revisor, pero de haberlo hecho, seguramente no se hubiese molestado en solicitarme el carnet para validar el descuento. De hacerlo, le hubiese mostrado el carnet de la biblioteca explicando que no me dejó poner todos los números.

Importante: algunas veces hay limitaciones en cuanto a la edad, por lo que se niegan a aplicarnos el descuento de estudiante, si pasamos del los 25 o 26 años. Mi recomendación para los que pasan esta edad es aparentar menos años: mujeres evitar el maquillaje y hombres ir afeitados. La barba y el maquillaje envejecen, si aparentamos menos edad es menos probable que nos la pregunten.



El hombre invisible


Ésta, más que una técnica es una especie de don o de suerte que consiste en pasar inadvertido, en ocasiones queriéndolo y en otras no.

Me sucedió por primera vez en Corfú, en un autobús que estaba lleno a reventar. Yo iba sentado del lado de la ventana y al lado mío iba un turista. Cuando el vendedor de los billetes nos pasó por al lado, yo hice como que no lo había visto manteniendo la mirada fija por la ventanilla, como que estaba disfrutando del camino.



Seguidamente le vendió el billete a mi compañero de asiento y peguntó si íbamos juntos, a lo que él respondió que no. Pensé que a continuación expediría mi billete, pero contrario a mis pensamientos, prosiguió hacia la parte trasera del autobús, sin ni siquiera cobrarme.

Importante: hacerse el dormido NUNCA funciona. SIEMPRE te dan un palmada en el hombro para que te despiertes y pagues o muestres que has comprado tu billete.





Comparte tus técnicas, si tienes alguna que te funcione y no esté mencionada en este post. Me encantaría saber cómo hacen otros viajeros para ahorrar dinero en sus viajes.


Recuerda que estoy en Youtube con cientos de videos alrededor del mundo y hasta la próxima.


0 vistas

©2020 por Viajando con Mirko. Creada con Wix.com