Lo mejor de CORFÚ en 7 días | GRECIA

Actualizado: jun 19

Durante 7 días y con solo 100€ en el bolsillo, recorrí Corfú de norte a sur y de este a oeste; maravillándome con sus paisajes y su pasado repleto de batallas y conquistas que se evidencian en las fortalezas que rodean la isla. Hoy te voy a contar todo lo que visité y cómo sobreviví con un presupuesto tan bajo.



La isla de Corfú o Kerkira en griego, segunda en tamaño del grupo de las Jónicas fue el punto final de mi primer viaje a Grecia y como podrás imaginar, en una semana fue bastante lo que pude ver.


Este post te servirá de guía sin importar con cuanto dinero viajes, solo que le voy a dar un toque mochilero y aventurero para contarte mi experiencia al haberlo hecho todo low cost.



¿Cómo llegar a Corfú?


La isla tiene un aeropuerto hasta el que puedes volar o si te gusta el mar como a mi y estás cerca, puedes hacerlo en ferry.


Llegar hasta Corfú no fue difícil sino más bien largo desde Tesalónica donde me encontraba. Esto significó cruzar casi media Grecia en un autobús que me llevó hasta el puerto de Igoumenitsa, y con el mismo billete por el cual pagué 49,50€, allí mismo me embarqué en un ferry que me dejó en la capital de la Isla, Corfú. Si Corfú, porque la capital de Corfú es Corfú.




¿Dónde hospedarse?


Los hoteles abundan por toda la isla, así como habitaciones y apartamentos que facilmente puedes reservar por internet. Pero mi caso fue diferente...


Como me quedaba muy poco dinero al final de ese viaje, decidí acercarme hasta un monasterio que hay en la isla. En el Monasterio de Paleokastritsa tuve la enorme suerte de quedarme con invitado durante toda mi estancia en Corfú sin pagar absolutamente nada. Incluso me invitaban las comidas si estaba en el monasterio.



Así que hice base en Paleokastritsa y desde allí aproveché para recorrer durante una semana en autobuses locales los lugares más hermosos de esta isla, los cuales resumiré en esta ocasión.

Moverse por la isla

Moverse por Corfú es una tarea que, se quiera o no, requiere cierta planificación porque los horarios de los autobuses son bastantes limitados en cuanto a frecuencia, siendo algunas rutas inexistentes los domingos.


Lo primero que hay que tener en cuenta es que prácticamente todos los autobuses parten desde la estación central de Corfú capital, por lo que lo más recomendable es alojarse por allí cerca.


En mi caso, debía de trasladarme cada día desde Paleokastritsa hasta Corfú para poder iniciar el itinerario que yo mismo me planificaba cada día. Los lugares que no llegué a visitar fue porque no habían buses que llegaran hasta allá o porque no me suscitaron interés.


Si tienes el tiempo limitado, tal vez sea una buena opción moverte con el autobús turístico por el centro de Corfú y así aprovechar mejor para conocer los lugares más emblemáticos.

Dicho lo anterior, lo más recomendable sería alquilar un vehículo para moverse con total libertad. Durante mi estancia pude conocer bastantes lugares, pero no tantos como hubiese querido porque la frecuencia de las rutas y los horarios no me ayudaron mucho que se diga. Con lo que quiero decir, que todo lo que yo vi en 7 días podrías verse en una estancia más corta contando con un medio de transporte adecuado.


Así que sin más preámbulo, estos son los lugares que más me gustaron:

La ciudad vieja de Corfú


Lo primero que hice al pisar tierra firme, además de comer, fue dirigirme a pie hasta la ciudad vieja de Corfú, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en el año 2007.



Me detuve primeramente en la nueva fortaleza, con vistas al puerto y al casco antiguo hasta el cual caminé.


Pronto, la autenticidad y la integridad de sus edificios viejos que lo caracterizan, con sus persianas mallorquinas y balcones de hierro me indicaban que había llegado al casco antiguo y más adelante a la antigua fortaleza, con vistas a la Spianada.

Los siguientes días realicé más visitas a Corfú, explorando más a fondo la ciudad. Ésta, su capital y parte vieja debería ser el primer lugar en tu lista a la hora de conocer Corfú.



Paleokastritsa


Paleokastritsa en uno de los lugares más renombrados de la isla y no es en vano. Sus playas de aguas azul turquesa y un fondo marino con excelente visibilidad, la hacen un lugar perfecto para practicar snorkel o dedicarse durante días a nadar por los alrededores en búsqueda de infinidad de cuevas marinas.



Además esta el monasterio de Paleokastritsa, donde pude alojarme con los monjes. No hace falta que te quedes sin dinero y le pidas asilo para conocerlo, pues está abierta al público por una módica entrada.

Angelokastro


El castillo bizantino de Angelokastro, construido sobre un acantilado a 330 m.s.n.m ofrece una de las mejores vista de la isla. El complejo está en ruinas y llegar hasta aquí me llevó un par de horas de caminata desde Paleokastritsa bajo un sol intenso, pero valió la pena. Angelokastro fue la capital de la isla desde 1387 hasta finales del siglo XVI y sede del gobernador de las Islas Jónicas.



Por el camino pasé un mirador-restaurante con piscina llamado Bella Vista, donde se detenían los autobuses turísticos hacia Angelokastro. Pasé también un pequeño pueblo llamado Lakones y luego otro llamado Krini. El regreso lo hice por un camino diferente, por el cual vi infinidad de olivos y redes en el suelo, usadas para recolectar su fruto.

Ipsos


Si tuviese que elegir uno entre todos, Ipsos fue el lugar menos interesante que conocí pero no por esto deja de ser agradable. Lo curioso es que parece una pequeña Italia de tantos turistas provenientes del vecino país.



Las playas son de piedra y el frente marítimo es muy estrecho. Los lugares de ocio y restauración abundan, pero sobre todo por la noche la oferta parece no tener fin. Almorcé un buen plato de pasta en un restaurante por solo 3,50€ y por la noche también comí barato.

Issos

Issos es para mi uno de los destinos estrella de Corfú. Está conformado por una playa cuya extensión se pierde de vista, entre dunas de arena y aguas transparentes.


La zona se presta para la práctica de windsurf y es poco concurrida por turistas, a excepción de la zona anterior a ésta que se denomina Agios Georgios, donde el turismo está muy popularizado.


Luego de caminarme la playa entera de un extremo a otro y de pasar el día deleitándome en tan exquisitas aguas, al regreso me pasé de largo la parada del bus sin darme cuenta, llegando hasta Agios Georgios.


Como no sabía dónde me encontraba y casi estuve por perder el bus de regreso a Corfú, hice autostop y una muchacha me hizo el favor de acercarme en su camioneta pick-up hasta la parada, a la que llegué a tiempo.

Sidari


Me habían desaconsejado visitar Sidari al norte de la isla, atestado de turistas, sobretodo británicos. Sin embargo no prestar atención a esa advertencia fue todo un acierto. Sidari sería uno de los lugares más espectaculares que vería en Corfú.



Pasé un día entero brincando de una playa a otra y bañándome en cada una de ellas. El color del agua es de lo más espectacular que se pueda imaginar y en la mayoría de la playas se pueden caminar varios metros con el agua por debajo del nivel de las rodillas. También es muy popular el Canal d'Amour, que es una pequeña playa de aguas transparentes en la que hay una cueva que se puede cruzar de un lado a otro a nado.


Los acantilados son brutales y una vez en el agua  se puede llegar fácilmente a nado hasta pequeños islotes situados frente a algunas playas. Las primeras playas son las más concurridas por estar muy cerca de los resorts y hoteles de la zona, pero cuanto más lejos se va, menos gente hay.



Kanoni


Llegar a Kanoni me llevó un buen rato porque sobreestimé la distancia, a 5 kilómetros de Corfú, desde donde caminé casi todo el trayecto. Pero cuando ya estaba por llegar, pensando que aún me faltaba mucho decidí subir a un autobús que como mucho me adelantó 500 metros hasta mi destino: el monasterio de Vlacherna. El monasterio es pequeñito y no está habitado, convirtiéndolo en una atracción turística.


Después de visitarlo caminé hasta el puente que se ubica justo en frente, desde donde se pueden ver los aviones aterrizando en el aeropuerto de Corfú, pues la pista está a tan solo uno metros a la derecha del puente y al borde del mar. Es increíble observar los aviones acercándose por el horizonte y escuchar los motores cuando sobre vuelan por encima de tu cabeza a tan corta distancia, que hasta casi puedes sentir como te despeinan al pasar.

A solo 150 metros de la península de Kanoni se encuentra la deshabitada isla de Pontikinosi, a la que se puede llegar en un bote turístico que se encargada de realizar el cruce ida y vuelta. No me interesé por ser de noche y porque en la isla no hay más que una iglesia bizantina construida sobre una iglesia artificial rodeada de árboles cipreses. Kanoni fue el último lugar que visité antes de marcharme hasta el aeropuerto para volar a Barcelona. ¿Volvería a Corfú? Sin duda.



¿Quieres más ideas?


Aquí te dejo algunas opciones para que descubras un poco más de Corfú, sus sabores y tradiciones.

Así que esto es todo. Espero que te haya resultado útil y si así fue por favor comparte este post o déjame un comentario. Recuerda que estoy en YouTube con cientos de videos alrededor del mundo. ¡Buen viaje y a vivir la vida

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