PONT DU GARD: el monumento antiguo más visitado de FRANCIA

En el pueblo de Remoulins, a tan solo 26 kilómetros de Avignon, se encuentra este magnífico acueducto romano del siglo I, declarado Patriminio de la Humanidad por la UNESCO en 1985. Proeza arquitectónica y de la ingeniería, es hoy por hoy el monumento antiguo más visitado de Francia y una de las cinco atracciones turísticas más visitadas de Francia.





Transporte y acceso


Desde la Gare Routière de Avignon hasta Pont du Gard, es un corto trayecto de 40 minutos que se hace con la compañía de autobuses Edgard (linea 115). Para quien disponga de vehículo, el tiempo de desplazamiento se reduce a unos 25 minutos aproximadamente y es mucho más conveniente porque los autobúses realizan pocos viajes al día.

Al contrario que con otros autobuses locales, esta empresa no aplica descuento a los estudiantes. El precio del billete es de 1,60€ a abonar al conductor al momento de subir al autobús. En la página web de Edgard se pueden consultar los horarios. También se van mostrando los horarios con las próximas salidas, en las pantallas dentro de la estación.


El bus para unos metros antes de una rotonda, la cual hay que rodear para ir hacia la izquierda. Siguiendo recto por esa calle, la entrada al acueducto está a 1 kilómetro. No hay pérdida, pues varios carteles señalan la dirección hacia Pont du Gard.


Conviene informarse con tiempo, porque a veces llegar a un lugar tan cercano, puede convertirse en un dolor de cabeza si no se toman en cuenta los horarios. En mi caso, abordé el autobús en Avignon a las 8:45am, teniendo que esperar hasta la 1:10pm por el bus de regreso a Avignon, ya que por ser domingo la frecuencia de paso se reduce.



Mi plan original era ir de Pont du Gard a Nimes, pero justamente en día domingo ningún bus realiza este recorrido, lo que me obligaría a volver a Avignon, para desde allí, viajar a Nimes en otro autobús. Sin embargo, no todo eran malas noticias, esto me daría más tiempo para conocer el acueducto y su entorno natural.




Entrada a Pont du Gard

Luego de esta breve caminata desde la rotonda, del lado derecho de la calle está la entrada. Hay un parking y justo antes  de este, una caseta que parece más bien de vigilancia, la cual resultó ser la taquilla de venta de billetes.

La entrada vale 7€ y los estudiantes pagan 3,50€. También venden un tipo de pase anual, para acceder ilimitadamente a lo largo del año. Unos metros más adelante de la caseta, está el centro de visitantes, que alberga una oficina de información, una cafetería, tienda de recuerdos y los baños. Justo en frente de este, separado por un largo corredor que conduce al acueducto, hay otro edificio con un museo, una sala de exhibiciones y una sala de cine donde se proyecta una película de 15 minutos de duración, con la historia del acueducto.




Un acueducto único en el mundo

Emocionado por conocer mi UNESCO número 58 (a fecha de hoy conozco más de 160 sitios), me salté la parte teórica de la visita para ir directamente a conocer el acueducto en cuestión, el cual resultó estar rodeado de un bellísimo entorno natural. El conjunto se enmarca perfectamente como un cuadro repleto de matices. El agua del río de color verde azulado, junto con el brillo del sol, da lugar a un reflejo tipo espejo, dejando ver la nubes por partida doble. Ello, sumado a otros factores, hacen que este acueducto/puente sea único en el mundo: con 49 metros de altura, es el puente antiguo más alto del mundo y el único acueducto existente con 3 plantas superpuestas aún visibles.

Su construcción supuso cinco años de obras, en la que trabajaron un millar de hombres. El acueducto alimentó con agua a presión durante más de cinco siglos, a la ciudad romana de Nimes, antigua Nemausus. El agua era transportada gracias al acueducto, desde una fuente en Uzès, hasta Nimes a 50 kilómetros. En paralelo al Río Gard o Río Gardon, al que el acueducto debe su nombre, discurren varios itinerarios. Por razones obvias de tiempo, me dediqué a explorar los alrededores sin adentrarme en ninguna ruta. Solo probé suerte caminando durante un par de minutos por un sendero muy estrecho y denso de vegetación, al que desistí al darme cuenta de que me llevaría horas completarlo. Los itinerarios alrededor del Río Gardon son muy variados y abarcan desde 0,5 hasta 13,2 kilómetros de longitud. Las caminatas comienzan a ambos lados del río, subiendo por unas escaleras que conducen a la montaña. Pocos metros más arriba se aprecian unas vistas fantásticas, con el río y puente como protagonistas principales. El tercer nivel del acueducto se encuentra cerrado al público, pero un cartel indica que es posible visitarlo en los meses de verano o en grupos que reserveb una visita.


Cuando me di cuenta, las horas habían pasado tan velozmente que ya era mediodía. Dado que si perdíamos el autobús, tendríamos que esperar por el siguiente hasta las 5pm, nos regresamos  satisfechos al centro de visitantes para comer un tentempié que calmara el hambre y fuimos a ver el cortometraje del acueducto. Luego nos aproximamos hacia la parada del bus y al comprobar los horarios, fue que nos dimos cuenta de que no podríamos llegar a Nimes desde Avignon al no haber buses los domingos. Entretanto esperábamos por el autobús, intenté hacer autostop pero nadie paró. Finalmente abordamos el autobús y regresamos a Avignon por la misma ruta, abonando nuevamente el importe de 1,60€ por cabeza.

He visto antes muchos acueductos, pero ninguno como éste, rodeado de un paisaje tan singular. Me voy contento de Pont du Gard a visitar en Nimes, el que dice ser el anfiteatro romano mejor conservado del mundo.


Espero que este post te haya resultado útil para planificar tu visita a Pont du Gard. Recuerda que en mi canal de YouTube tengo cientos de videos alrededor del mundo. ¡Buenos viajes y a vivir la vida!


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